14.500 estadounidenses murieron por sobredosis de medicamentos para combatir el dolor en 2017

Según el Centro para el Control de Enfermedades (CDC), más de 47,600 estadounidenses murieron por sobredosis de opiáceos en 2017. De ese total, 14,500 se atribuyen a medicamentos para combatir el dolor. Purdue Pharma es el principal vendedor de analgésicos, entre ellos el OxyContin, mucho más potente que la morfina. El OxyContin llegó al mercado en 1996 utilizando como reclamo que una dosis era suficiente para vivir 12 horas sin dolor, el doble que con un genérico.

Ahora, Purdue Pharma, ha llegado a un pacto extrajudicial con el Estado de Oklahoma (EE UU) por el que va a desembolsar 270 millones de dólares (239 millones de euros) para compensarle por la devastación provocada por su controvertido analgésico. La oxicodona se considera un precusor de la epidemia de opiáceos que sufre el gigante norteamericano. Es el primer litigio que se resuelve en una avalancha que se extiende por todo el país. En las últimas semanas se especuló con que la farmacéutica podría declararse en suspensión de pagos por el fardo financiero.

Según el alcalde neoyorquino Bill de Blasio, “La táctica de negar los riesgos es similar a la que emplean las tabacaleras”

El pacto se anuncia dos meses antes de que comience el primer gran juicio contra Purdue Pharma en Oklahoma, acusada de haber alimentado el abuso de opiáceos con campañas engañosas que exageraban las virtudes del medicamento.

En su momento, la agencia estadounidense del medicamento (FDA, autorizó el OxyContin sin pruebas clínicas y anunció incluso que era más segura que sus rivales. 

Purdue factura actualmente unos 1,800 millones de dólares gracias a este medicamento primo de la heroína. La droga le generó más de 35,000 millones en ventas en este tiempo.

La American Society of Addiction Medicine señala por su parte que cuatro de cada cinco consumidores de heroína empezaron consumiendo analgésicos. Purdue es propiedad de la familia Sackler, una de las mayores fortunas de EE UU.

Según la conocida fotógrafa neoyorquina Nan Goldin, quien fue víctima  del OxyContin durante tres años, y es fundadora del movimiento Prescription Addiction Intervention Now, la familia Sackler “Construyó su imperio con la vida de cientos de miles de personas”.

Goldin acaba de liderar un acto de protesta en el Museo Guggenheim de Nueva York, donde los Sackler son grandes mecenas. Los inventores de esta droga también tienen su nombre en el Met, el Smithsonian o el Louvre parisino, que ahora toman distancia. Goldin busca que el dinero lo destinen a programas de rehabilitación y tratamientos.

Por su parte, Purdue reconoce que los pacientes que consumen OxyContin pueden desarrollar dependencia física, aunque señalan que es diferente a la adicción.

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